15 de diciembre de 2010

Hoy es un dia de esos

Hoy es un dia de esos, en los que como otros muchos, te echo de menos. A veces pienso que si este blog es una vía de comunicación contigo, te gustaría leer sobre mis locuras y no sobre mis carencias, pero cuando el cubo se me llena, necesito tirar el agua que lo desborda para seguir caminando.

Hoy, es un día de esos que empieza leyendo cartas tuyas de cuando eramos personillas que iban creciendo y que se escribian mil cosas sin sentido para el mundo pero con un gran significado para nuestros lazos que serán eternos.

Hoy, es un día de esos, en que una tontería de lo común, el hastío del trabajo, de algunas personas que te rodean que no saben ver lo importante de la vida, me dejan medio tonta, pero sobre lo que te hablaba al día siguiente por mail o por teléfono y que convertíamos en un sinfín de frases que enlazadas unas con otras formaban una sólida cuerda llena de nudos que me hacía salir del agujero donde estaba metida.

Y pienso, hoy, ahora, me siento mal, me siento muy mal, y se que podría contar con muchas personas que estarían por mí sin dudarlo pero .... es que te necesito a tí, no hay nadie en el mundo que sepa tirarme la cuerda en estos mismos instantes...

Se que también este momento pasará, como siempre, como lo que hablábamos, que la vida no se para, que continua minuto a minuto y que lo importante es seguir andando, bien sea llorando, gritando o haciéndote tan diminuta que cabrías en cualquier bolsillo.

Siento como si tuviese puesta la chaqueta al revés y andase con los zapatos equivocados de pie, me siento torpe, siento que no hay consuelo.

Voy a colaborar con la Fundación Ronald Mc Donald, esa es mi intención y ahora en lo que más puesta tengo la ilusión, y le comentaba a Momo que por fin en mí había nacido algo que me movía, que parecía ser que volvían mis emociones por algo, emociones que se me había perdido. Saber que puedo utilizar mi imaginación para hacerle el bien a alguien me llena y espero que esto se haga realidad, porque lo cierto es que necesito ilusionarme con algo, y es que si no es así, yo no soy nada.

Hoy es un día de esos en que habría descolgado el teléfono y te hubiese llamado y tú, mi brújula, me hubieses enseñado el norte puesto que para mí el norte siempre fué lo que tuve de frente.

Cambiaría mi vida por la tuya si me asegurasen que tan solo por un segundo podría darte un superabrazo de oso, de verdad que lo haría.

Yo también tengo la esperanza de que la naturaleza haga que vuelva a estar contigo algún día

10 de diciembre de 2010

Volumen de felicidad = volumen de dolor





















Volumen de felicidad = volumen de dolor


He visto Varekai, soy muy facilona, sigo todas las pistas que me llevan a lugares, personas, situaciones que tengan colores.

Ayer por fin, gracias al Cirque Du Soleil, me transporté a otro mundo. Dos horas en las que ves, que puede haber un mundo mejor si todas las personas utilizásemos para el bien nuestro poco aprovechado cerebro, que se pueden conseguir cosas realmente increíbles, que si quieres, puedes.

En algún sitio leía que era un espectáculo para los sentidos y ahora, doy fe. Ojalá fuese millonaria para poder regalarle a todos mis amigos una entrada en primera fila.

Esa fue la parte buena, la imaginación desplegada en mil piruetas, los colores transformándose continuamente, los olores cobrando vida, el esfuerzo humano en primer plano, la sensación de equipo, un pequeño pueblo itinerante que se esfuerza por crear algo tan bonito que no tengo palabras...

La parte mala... que todo podía haber sido como antes, que no puedo contárselo a Laura, que no puedo regalarle una entrada, que no lo puedo compartir con ella.

Volumen de felicidad = volumen de dolor.

Porque aunque tenga a mucha gente...me siento muy sola sin ella y esto nada lo va a poder cambiar, se llevó una parte mía muy grande, que espero que le esté haciendo compañía

4 de diciembre de 2010

Recuerdo

Querida hija, tú que has sido un espíritu libre como dice tu querido Jörg, sabrás que estás en la montaña más alta que el horizonte y tienes buena vista, estás con la querida familia en Alemania, estás en nuestros corazones, y en cada rincón de casa, también se que como espíritu libre, el mar sin ti y tú sin el mar no podéis estar mucho tiempo separados, ahora estáis juntos y unidos hasta la eternidad, y mando mis sentimientos al inmenso océano virtual.

Recuerdo nuestras conversaciones sobre el más allá por la experiencia que pasé en un tiempo malo de salud, que estuve en el umbral de la muerte, yo te decía que algo se va de nuestro cuerpo, que uno es consciente de lo que pasa, y sólo vuelves si no te ha tocado el momento, tú me decías que eso es imposible, yo ahora te digo, déjame soñar que pueda ser realidad, tengo fe, no en ninguna religión, la tengo en la naturaleza que nos trae y nos lleva si nosotros saber el ¿por, y para qué?, estoy en un mar de dudas, que dentro de esa esperanza la odio con todas mis fuerzas por haberte llevado de nuestro lado dejándonos los corazones rotos y sin fuerzas en el alma, te echamos tanto…tanto de menos, y si algunos hay que me digan que esa esperanza es imposible, les diré como a ti, dejadme soñar, no hago mal a nadie y sólo al final de mis días la naturaleza me sacará de dudas.

Hoy día cuatro, tres meses. Es tan dolorosa tu ausencia,

Ay, qué pena no verte,

Qué pena el vivir sin ti

Deseo fervientemente,

Después de mi muerte,

Ay, encontrarte al fin

3 de diciembre de 2010

Hoy he empezado el día con una noticia que me ha dejado impactada. Hasta que no lo he buscado y lo he visto no me lo creía...

Este año, la luz emblemática de la Navidad es una estrella muy parecida o igual diría yo a la que Jörg colgó de su balcón para Escarlata.

Y yo, no se como tomarme esto, se que el corazón se me ha hecho tan y tan grande y que tengo tantas ganas de salir corriendo del trabajo para ir a verlas y aún creérmelo más y pensar que o bien es una señal de ella y desde luego si lo es, quiere reconstruirnos el corazón y arrancarnos la sonrisa del alma o es un homenaje a una persona que lo ha sido todo para nosotros.

No quería que encendiesen las luces de Navidad, ahora no quiero que las apaguen

La estrella de Navidad de Barcelona


29 de noviembre de 2010

Weihnachtsstern – Estrella de Navidad















Escrito por Jörg

Ayer por la noche he cumplido con la tradición de todos los años y he puesto los adornos de Navidad en el piso. Teníamos la costumbre de comprarnos cada año un adorno más y normalmente lo hemos conseguido durante el viaje habitual a uno de los mercados de Navidad en Alemania. Pero este año tenía que comprarlo ya en verano porque la cosa siempre está agotado el fin de año (lo producen en una empresa muy pequeña). La cosa es una estrella luminoso para fuera.

Después del montarlo y encenderlo me he sorprendido que fue tan bonito y exactamente como siempre me lo he imaginado. Me ha gustado tanto que no he podido parar míramelo. También fue a la calle para verlo desde la calle. Tiene una luz muy calurosa y se ve desde lejos (80 cm diámetro y una bombilla de 40 vatios).

Aunque desde el día 4 de Septiembre no puedo creer en nada – si veo la luz de este estrella me hace sentir triste y alegre a la vez – porque casi creo que no soy solo yo que está mirando a este estrella ahora

24 de noviembre de 2010

Creer o no creer

Hasta el día 4 de Septiembre en lo único que creía era en la gente en la que confiaba, porque en mi misma siempre he creído bien poco, se que esto lo debo cambiar y que poco a poco la fuerza se va adueñando de mi y yo dejo que haga porque lo necesitaba.

Desde el dia 4 de Septiembre e imagino que para paliar el dolor tan inmenso que me ha supuesto perder a Escarlata, creo. Pero no creo en un Dios que no existe y al que habría que borrar del mapa para que no engañase a más gente, ni creo en que Escarlata se haya reencarnado en otra persona, ni en nada.

En lo que sí que creo es en que ella me ve, me escucha y escribe todo lo que hacemos.

Creo que ella está en otro plano, que no se definir, pero al que llegaré yo también y entonces podremos discutir, llorar, hablar y reírnos de muchas cosas que ella ya sabrá que han pasado.

Creo también que no está sola allí donde esté, tiene una buena amiga Ruth, amiga de mi amiga y que se fue hace cinco años por motivos también incomprensibles.

Creo en ella como una voz interior que me acompaña desde hace unos días a la cual le cuento mis cosas y en donde encuentro las respuestas que andaba buscando y si no lo tenemos claro, hacemos lo que decíamos siempre: Se puede hacer algo? No verdad? pues..ya vendrá lo que tenga que venir.

Y así sigo andando, rodeada por ella y por su fuerza.

Y todo esto, no se si me lo invento o es cierto, pero sé que es la única manera de no irme para abajo.

Ahora sólo estoy preocupada porque temo las luces de Navidad, aquellas que mirábamos con la cara de cuando teníamos 8 años y que un día u otro cercano se encenderán en mi calle, en la calle del trabajo...en todas partes...y entonces, cuando esto ocurra y las veais podréis saber que alguien por Barcelona anda con el corazón muy roto.

13 de noviembre de 2010

Bienvenida Arlet!!
















Arlet ya está con nosotros y sus papás están bien.

Goldilocks...te toca poner entrada :)

Felicidades!

Esto....

Aún no se por qué, tal vez porque el hecho de que Escarlata ya no esté conmigo físicamente, me lleva a caminos muy extraños...he abierto un blog de cocina. Y porque necesito experimentar para invitar a los padres y al hermano de Escarlata a casa...que algo tendrán que comer...y mejor que sea bueno...

El blog está escrito sin miramientos ninguno y lo tenéis enlazado a la derecha, se llama "Intentando cocinar aún no se por qué"

A saber cuanto me dura esto...

11 de noviembre de 2010

Del dolor, el amor y la distancia (o a mi lo unico que me apetece ahora es comer nutella).




Uno nunca sabe como va a reaccionar ante las cosas por primera vez. El declive de Escarlata me pillo en la antesala de un fin de semana romantico del que parecia ser un romance con muy buenas perspectivas. Mis anyos de hospital, mi sexto sentido, o simplemente la ausencia de noticias me hizo sospechar que las cosas iban seriamente mal, y por fortuna –ironico termino- tome la decision de comprar un billete a Barcelona que si bien no me permitio despedirme de ella en vida – no creo que nadie lo hiciera. Tampoco le hubiera gustado, siendo positiva como era hasta el final- por lo menos pude estar con todos los que la queriamos en su ultimo adios. Me sorprendio mi reaccion en la ceremonia. Ni una lagrima. Ni un malestar. Jet lag? Me fui a dormir unas horas, porque llevaba 25 sin dormir. Nada. Estuve una semana en casa, y cero lloros. Me sorprendio mi integridad, no la entendi. Cuando hace 7 anyos le diagnosticaron el cancer el mundo se me vino abajo, el resto ha sido cuestion de tiempo. Llevaba tanto tiempo asumiendo que todo el tiempo que Escarlata estaba viviendo era una simple prorroga a la muerte que cuando finalmente sucedio lo inevitable ya no reaccione, por esperado? No lo se. Mis unicas reacciones han sido un nudo en la garganta la primera semana y un par de suenyos (pesadillas?) en las que una Escarlata amortajada en pie al lado del cura nos dice a los asistentes al funeral que nos hemos equivocado, ella aun no se ha muerto, y nos vamos todos a un bar a esperar.

Puede que sea la distancia, que amortigua toda emocion, o que la vida me ha acabado endureciendo. O algo mas. Pero para anyadir equis a esta incognita emocional que estoy viviendo, esta tarde he roto con pez numero dos. Despues de 9 meses saliendo y buenisimas perspectivas, con contrato telefonico conjunto y cepillo de dientes en casa. El jueves pasado vimos el atardecer en el mar –ventajas de trabajar cerca de la playa-. El se quedo un rato mas trabajando, yo me fui a comprar. Cuando llego a casa yo estaba cocinando. El tenia tanta hambre que se hubiera comido la sarten, pero, oh Dios mio! lo que yo cocinaba no era la cena. Cenamos tarde, el bastante serio y despues de una breve discusion en la que me dijo que estaba enfadado porque la cena no estaba lista cuando llego a casa, se largo dando un portazo. El viernes la comunicacion fue escasa, el sabado tambien. El domingo se presento por sorpresa en casa, con animo de hablar y hacer las paces, pero yo no pude evitar ser sincera y confesarle que habia dormido como un bebe todas las noches, y que sin el me habia sentido como si estuviera de vacaciones. Ante esta revelacion, volvio a marcharse, esta vez sin portazo. Hasta que ayer empece a echarle un poquito de menos. Finalmente, le quiero? Me hice el test de los “ex”. Mirar fotos de varios tios por los que me hubiera tirado de un quinto piso no me produjo ninguna emocion, ningun gusanillo en el estomago, niente. Asi que hoy le he escrito explicandole que creia que habia esperanza en lo nuestro. Pero no, hemos hablado un buen rato, y hemos acabado. Y sigo sin sentir gran cosa. Ni lagrimas, ni moral por los suelos, ni alegria. Solamente la duda de si es buena idea dejar pasar a un hombre tan bueno, o si ya vendran mas. Y sobre todo, que me esta pasando? Donde esta mi temperamento? Cuando me he convertido en la mujer de hielo? Es esto para siempre? Alguien tiene un buen consejo para mi?

4 de noviembre de 2010

La Abeja Maya


Como se puede echar tanto de menos a alguien?

Toda para tí!! tú canción!


29 de octubre de 2010


Ahora que se ha vuelto a desbordar el vaso y tengo que volcar para seguir soportando tu ausencia, te quiero dar las gracias, por si, ves a saber, puedes leer esto porque tienes Internet allí donde estés.


Gracias porque hace mucho años me cambiaron de pupitre y coincidí contigo, te tenía enfrente, aún tengo en mi recuerdo el olor a las batas del cole, de la goma Milán, el sol que entraba por la ventana, la clase, el calor de los radiadores y el tacto del laminado del pupitre, y de tí que ibas con tu coleta bien apretada y ese rizo a lo Superman en medio de la frente. No recuerdo cuales fueron las palabras exactamente pero algo nos dijimos que nos hizo reir como locas y a partir de ese momento todo cambió, yo fuí feliz y me hice como soy ahora, aunque el tiempo se me haya parado y me sienta como una acelga.


Gracias porque supiste perdonar una temporada de ausencia cuando yo no fuí yo.


Gracias porque compartiste conmigo galletas mágicas para atravesar paredes, películas de miedo, confesiones, cartas, pitufos, excursiones, cajas de broma, cajas del futuro y sobretodo...


Gracias porque quisiste empezar conmigo un libro, que ahora, echa de menos tus historias y que yo, cuando esté un poco mejor, me encargaré de acabarlo. Libro que si no se publica casi mejor porque recuerdo que soñábamos con pasearnos por la alfombra roja en la entrega de los Oscar para ir a recoger un premio de una película basada en nuestro libro. Saludábamos a todos como lo hace el Rey y luego nos íbamos a celebrarlo en una limousine, y si tú no estás para mí esto ya no significa nada.


Y gracias por decirme, no hace mucho, que era la persona con más imaginación del mundo.


Ahora toda esta imaginación me juega malas pasada, pero haré todo lo posible para que esto cambie.


Que lo sepas, te echo muchísimo de menos y no dejaré de hacerlo nunca

19 de octubre de 2010

No se para qué miro al cielo
















Churri, estoy en blanco.
Desde que te fuiste mis dedos no funcionan y no será porque no tengan mil cosas que escribirte.

Los dias van pasando y cada vez que me voy y cada vez que vuelvo a casa miro al cielo con un vano intento de hallar una respuesta a esta locura que me está rodeando. Y no se por que miro al cielo, como si fueses a estar allá arriba, como si el cielo no se hubiese portado mal contigo, debería estar enfadada con él por no enseñarte la aurora boreal que tanto deseabas en Laponia, no le hubiese costado nada y tú hubieses sido aún más feliz de lo que fuiste. Mejor miro a mi lado porque seguro que estás allí, más que arriba o que en cualquier otra parte. Me podría mirar adentro que es donde yo te llevo, pero entonces me retorcería el pescuezo.

Desde que te has ido mi vida se va tambaleando y se va llenando de cosas extrañas, tengo ochocientos huertos virtuales y una extraña sensación de histeria que me juega malas pasadas y todo por no pensar, por intentar aguantarme en esta cuerda llena de pinchos por la que estoy haciendo equilibrios.

Nos has dejado a todos rotos, nos has dejado a todos medio tontos, aunque yo siempre lo he estado pero aún así si cabe me has dejado más tonta.

No se que hacer, ni que decir, ni como ayudar, ni como seguir caminando porque no se aún hacia donde voy porque, entre otras cosas, no encuentro ningún destino al que me apetezca llegar.

Por lo menos tengo mi pequeño altar, en la estantería del comedor está tu libro, donde siempre lo ha estado, con tus escritos, una foto de la dos con una sonrisa de oreja a oreja y una vasija llena de canicas. Canicas que cambiaré por unas realmente auténticas de una tienda adonde espero ir dentro de poco y donde también encontraré seguro un pitufo con un trébol.

Por aquí se te echa mucho de menos, pero mucho de los muchos de los más muchos... estoy torpe para escribir...

16 de octubre de 2010

5 de octubre de 2010

De Jörg

Hay un dicho alemán que dice "Abschied ist ein bisschen wie sterben" traducido significa "Cada despedida es un poco como morirse"
Casi siempre he sido yo quien se ha ido a otro sitio, dejando a personas atrás, mi familia y amigos, personas que me quieren. A los 17 fuí a hacer el Bachillerato, lejos de mi pueblo, y mi familia fué a despedirme al tren cada domingo, más tarde fuí a estudiar todavía más lejos y vinieron a despedirme al coche durante algunos meses. Finalmente fuí a hacer becas en el extranjero y me despidieron en el aeropuerto. Los últimos años me han venido a despedir cuando volvía a mi nueva tierra natal.
En cada despedida hemos llorado, ellos y yo, pero nunca me sentí tan mal como se sintieron ellos que eran los abandonados. Ahora es a mí a quien han abandonado y me parece que toda la pena que he causado durante estos 20 años la estoy sufriendo ahora de golpe. Al principio me quejaba diciendo que no es justo, yo siempre he vuelto y es algo que no pasará en tu caso, pero después de leer muchos de tus post esto ya no me parece adecuado porque aunque estando triste y tocada nunca te has quejado, sólo has expresado tu tristeza.

Así voy a acabar esta reflexión diciendo sólo que estoy muy triste porque en el caso de tu despedida NO vale lo que le he dicho durante 20 años a mi madre para que se sienta menos triste: sólo si me voy puedo volver.

Escrito por Jörg

4 de octubre de 2010