Hoy llueve, y he abierto el paraguas. Al poco instante de hacerlo, lo he cerrado, esa no era yo. He recordado lo mucho que me gusta empaparme y he recordado un momento de colonias donde tú me dijiste que te gustaban los pelos de loca que se me ponian y es que aunque tenga pelillos de rata así soy, se me rizan como un caniche con la humedad, pero a tí te hacían reir, así que aquí estoy, en la terraza de mi casa, dejando que la humedad exterior me invada y me los "aloque".
Como he dejado de escribir en el "Blog de Naida" me traigo algunos bártulos para aquí. Uno de ellos trataba sobre los libros que iba leyendo. Ahora mismo estoy con "Ghost Girl, loca por amor" de Tonya Hurley y como es costumbre escribiré un trozo del libro, un poco modificado, que me ha llegado al alma
Dice así...
Examen final
"Tendemos a evaluar la vida atendiendo a su duración. Para la mayoría cuanto más largos mejor. Pero una vida breve puede causar un impacto tan grande... Al fin y al cabo, no es el tiempo que dedicamos sino cómo dedicamos nuestro tiempo lo que, en verdad, define nuestra historia"
Y tú, Escarlata, te ganaste la inmortalidad. Dará igual si nuestra vida sigue escribiendo su propia historia, si queriendo seguir adelante, encontramos cosas buenas, dará igual, porque tú nos tocaste el corazón como dije el maldito día que me tocó leerte cuando tú no me podías escuchar (no al menos físicamente), y no todo el mundo sabe hacer tambalear los corazones. Siempre, siempre estarás ahí, en los malos y en los días buenos. Y cuando sean buenos pensaré que te estarán riendo, como siempre y que como tú bien sabes y yo sé, la amistad no consiste en atar, sino en dejar libre, al igual que el amor. Uno está en el sitio que quiere estar por voluntad propia, o por lo menos debería ser así. Con lo cual dejarás que siga nuestra vida contenta de nuestras historias futuras.
Tal vez sea un post un poco largo pero como ya he escrito alguna vez...este blog es nuestro y cada uno pone lo que le sale, es así, quien no quiera leer que no lea.
Quiero recordar también en este blog, todas las anecdotas que he vivido contigo con el único fin de reirme de nuevo y que se queden inmortalizadas así que pasaré con la primera historia....
"La confesión"
Tengo que hacer una pequeña aclaración antes de empezar esta historia.
En el cole Escarlata era la niña aplicada, buena, etc.. y yo la que se distraía con una mosca. El sol y la luna se juntaron.
Bien, pues recuerdo que llegó el día en el cole en el que nos teníamos que confesar (era un colegio de monjas). Me acuerdo de que lo único que nos importaba era saber si de veras lo que había en el armario de detrás del altar era la sangre de Dios o vino como el que se bebían nuestros padres de vez en cuando. Así que en la larga cola de niñas afligidas con sus pecados (he mentido a mis padres, he comido más chucherias de las que se me permiten, etc..) nosotras planeabamos como entrar después en la iglesia y resolver el misterio.
Primero entré yo con la excusa de haber comido muchas chucherías y creo que ella entró con lo mismo si no recuerdo mal. Y después de confesarme a alguien que probablemente le importaba un huevo mi historia me fuí corriendo a la capilla pequeña y es que había dos, la enorme y la más sencilla. Esperé escondida detrás de un banco (cuando mi estatura aún lo permitía) y cuando ví aparecer a Escarlata me fuí directa al armario donde estaba la sangre de Cristo, lo abrí y no ví nada... pero cual fué mi sorpresa al girarme y ver una Escarlata descolgada de uno de los bancos donde nos arrodillábamos para rezar, bocaabajo y haciendo volteretas. Eso sí fué un sacrilegio!!! Parecerá una tontería pero nos reimos tanto ese día... Apareció otra de las de clase y Escarlata casi se escogorza queriendo disimular y yo que no sabía que hacer me escondí detrás del altar...
Poco recuerdo más, pero han pasado algo así como veintipico de años y cuando pienso en ello aún sonrío...
Os parecerá una tontería pero el caso es que cada vez estoy más convencida que el momento que uno es feliz nunca será el momento equivocado, aprovechando una frase parecida que leí de Coelho.
Momentos como estos han sembrado toda mi vida y de lo único que estoy segura es de que todo el mundo tiene o ha tenido estos minutos que le han hecho feliz y que esto es lo que realmente escribe nuestra historia.
Etiquetaré este post como "Anecdotas de las pelusas callejeras" y es que hubo un día en que nos autonombramos así e incluso teníamos nuestro propio carnet...
Y ojalá sirva también a todas las personas que llevan en el corazón a Escarlata para que puedan respirar un poco de alegría, ya que con sus palabras "Recuerdo" que es el padre de Laura como ya habréis deducido, necesita. Todos los que han formado parte de su gran familia y son muchos lo necesitan y yo los necesito a ellos también, si puedo ayudarlos con buenos recuerdos...por supuesto, que no falten.
Prost!!